viernes, 26 de abril de 2013

Micro entrevista

http://artedocemanilva.wordpress.com/2013/04/26/micro-entrevista-ma-jose-gil/


1. ¿Desde cuándo desarrollas tu faceta artística?
Creo que pinto desde siempre. Desde que tengo uso de razón, pintar ha sido mi entretenimiento favorito. Mi relación con lápices, pinceles, pinturas o cualquier otro material que me permitiera dar rienda suelta a la creatividad -con momentos de mayor o menor intensidad- ha sido una constante en mi vida.
2. ¿Recuerdas cuál fue el primer cuadro que pintaste?
Recuerdo un dibujo a lápiz, grafito, porque llamó la atención en el colegio. Era una cabeza de ciervo. No creyeron que la hubiera hecho yo. Así que no insistí. Tendría unos siete años. Lo conservo.
Al óleo, un par de paisajes, con nueve o diez añillos. Pero inmediatamente me llamó la atención la representación de personas, gentes, cuerpos… Copias más o menos fieles de fotografías de unos viejos y polvorientos números de la revista “National Geographic”, colección paterna.
 3. ¿Recuerdas las sensaciones que tuviste al empezar a pintarlo? ¿Y qué sentiste al verlo terminado?
Desde siempre, lo que más me fascina de la pintura es el proceso de creación. Cómo de una superficie vacía surgen las formas, el color… Manchas y pincelada que plasman una idea, la mía.
Supongo que por eso me entusiasman especialmente los inicios, las primeras manchas sobre el lienzo en blanco, tanto como me aburren los finales que parecen no llegar. Y como siempre voy corta de tiempo, cada vez disfruto más de la pintura rápida y espontánea. ¡Reivindico el valor del boceto!
4. ¿Te atreviste desde el primer momento a mostrárselo a los demás?
Sí, pero solo a las personas de mi entorno más cercano.
5. ¿Hay alguna característica que se haya repetido en tus obras desde ese primer cuadro?
Creo que mi tendencia al realismo es clara, me gusta. Y sé que el realismo, en cualquiera de sus vertientes, no está en boga, pero es lo que hago.
 6. ¿De tus obras expuestas, en el Club de Golf, cuál es tu favorita y por qué?
Contraportada. Supongo que porque es una de las más personales e íntimas. En realidad, todas lo son, pero ésta viene a recordarme muchas más cosas. Puedo navegar en ella, entrar y salir por mil huecos.
Contraportada