jueves, 25 de marzo de 2010

MARRUECOS, EL RIF

Manilva-Algeciras-Ceuta-Tetuán-Qued Laou-Chefchaouen-Kazsr el Kebir- Larache-Asilah-Tanger-Tarifa-Manilva.

Es la tercera vez que tengo ocasión de bajar a marruecos en moto (de paquete). Como en las anteriores, y en buena compañía, la experiencia resulta asombrosa.
Marruecos está lleno de lugares verdaderamente mágicos y pintorescos, escenarios de las más bellas postales. Tanto es así, que ese derroche de color y pintoresca belleza casi arrincona otra realidad bien distinta. Una realidad de barro y de carencias que quiero recalcar; mucho menos lustrosa, pero suficientemente conocidada por aquellos que como nosotros transita por pistas y carreteras secundarias.

Quizás es ese contraste lo que hace a su gente tan especial. Sí, desde luego, lo que me engancha es esa sensación de viajar en el tiempo, a un pasado remoto, cargado del encanto de lo tradicional, lo artesanal... El hombre en relación directa con la tierra,  eso tan natural que a nosotros ahora nos resulta extraño y llamativo.