viernes, 20 de diciembre de 2013

QUE TE DIGAN QUE NO



Es un texto extraído de http://www.faktorialila.com/index.php/es/blog/82-faktoria-lila-web/blog/151-que-te-digan-que-no

Me gusta,  pero yo me lo llevaría a un plano más amplio y universal. A qué tanta diferencia entre sexos. Esto sirve para todos.

Siempre es mejor sacar provecho de una negativa;)


Dice así:

En el trabajo, en la calle, en un bar, un tío, una tía, tu familia, tu jefa, tu médica, tu pareja.
En una entrevista de trabajo, en un intento de seducción, en la calle, en la cama, en clase, en tu casa, en la suya.
Por una propuesta, por una oferta, por una pregunta, por una respuesta.
Pero que te digan que no.
Tenemos que abandonar el pánico al rechazo. Tenemos que dejar de esperar a que nos busquen, a que nos encuentren, a que nos entren, a que nos propongan, a que nos pregunten, a que nos llamen, a que nos seduzcan, a que nos contraten.

Tenemos que empezar a presentarnos a puestos para los que no tenemos claro si estamos cualificadas. Tenemos que empezar a pedir aumentos, ascensos, reconocimientos. Tenemos que empezar a creernos lo que valemos, lo que somos capaces de hacer, lo que somos capaces de aprender.

Y deberíamos empezar a buscar a quien deseamos, a proponer, a entrar, a seducir, a coquetear, a ofrecernos. Porque llevamos demasiado tiempo esperando a que nos llamen, a que nos elijan, a que nos seduzcan, a que se expongan a nuestro rechazo.

El rechazo no nos hace patéticas. Ni en el trabajo, ni en el amor, ni en la calle, ni en la mesa, ni en la cama.

El rechazo sólo demuestra que hemos sido capaces de atrevernos a arriesgar. Que nos hemos aventurado a un terreno que no es seguro. Que nos hemos valorado lo suficiente como para ser valientes. Que hemos dado el primer paso para conseguir algo: intentarlo.

Si alguien no te elige para un puesto, si alguien no te otorga determinado espacio, si alguien no te escoge para tenerte al lado, si alguien no accede a conocer tu cuarto... no pierdes nada, ganas un rechazo.

Y si nunca te han rechazado es que nunca te has arriesgado. Es que nunca te has levantado. Es que nunca te has sobrevalorado. Y eso significa que has sido demasiado cauta, que te queda mucho por aprender, que te has subestimado.

Así que, coge ahora mismo y arriésgate a un rechazo. Y vuelve a casa habiendo conseguido algo: lo que pretendías o haber aprendido a intentarlo.