Cómo me gusta este chiquillo;)
Una "poesía" de Javier Ruibal, interpretada por Manuel Carrasco. Si es que Andalucía... tiene para dar y regalar.
De lo dicho sin pensar,
de lo que callo y no digo,
de las cosas por pasar,
de las trampas del azar,
de las cartas del destino,
tengo un lápiz colorao
con un librito guardao
para escribirlo contigo.
Si la suerte inoportuna
te jugara una encerrona,
si no hay salida ninguna,
si la gracia y la fortuna
se apartan de tu persona,
tengo un farolillo verde
por si de noche te pierdes
y la luna te abandona.
Tengo la rosa de oriente,
el oro del sol naciente
y lo que quieras de mi.
Tengo el mapa del tesoro,
tengo el palacio del moro,
para llevarte a vivir.
De todo lo que besé,
no doy beso por perdido,
pa que me vuelva a morder
con la locura de ayer
tu boca contra el olvido.
Guardo un beso de reserva
para rodar por la hierba
cuando te vengas conmigo.
El sur que te prometí
tiene al sur otra frontera,
las cuerdas de mi laúd
siguen buscando la luz
más al sur de la quimera.
Tengo una playa desierta
y una calesa en la puerta
para lucirme a tu vera.
domingo, 24 de marzo de 2013
domingo, 17 de marzo de 2013
domingo, 10 de marzo de 2013
Con hojas de menta - Bulerías de Lole y Manuel.

...Mejor, mejor cerrar los ojos y sentir por bulerías:
Sentao en el río, sobre un viejo tronco
vi que un pajarillo quería cantar
pero estaba ronco.
Lloraba de pena, lloraba de pena,
y en mis manos le di de beber
agüita del río con hojas de menta.
Una rosa lloraba por un clavel
y pa que no sufriera fui y la corte.
Y al poco tiempo fui a aquel lugar
y el clavel se había muerto de soleá.
Si yo pudiera mover las manillas
del reloj del tiempo
estaría a tu verita en este momento
Ay! Quién pudiera...
Ay! Quién pudiera...
Cerrar los ojillos y que el tiempo pasara
cuando yo mis ojos abriera
Porque me quedé prendía
en el negro de tus ojos,
tú quisiste que bailara a tu aire y a tu antojo
¿Por qué me quieres parar?
si no se para la tierra
ni los cielos ni la mar.
Porque me quedé prendía
en el negro de tus ojos,
tú quisiste que bailara a tu aire y a tu antojo
¿Por qué me quieres parar?
si no se para la tierra
ni los cielos ni la mar.
"...Sin ellas, se idiotiza."
Es mucho simplificar pero ella distinguía entre dos tipos de personas: las de carácter pasional, loco, impulsivo, irracional, luchador, arriesgado, temerario incluso; y las pasivas, indiferentes, conformistas, racionales, contenidas, contemplativas, pacientes... Quizás, para su desgracia, ella se identificaba con el primer grupo, si bien era consciente de que aparentemente no daba el perfil.
Mujer de instintos primitivos, primarios y tan fuertes como devastadores. De esos capaces de desencadenar tormentas legendarias. Con una irremediable predisposición al cáos.
- Me ilusiono demasiado -me decía-. Y mi mente tiene una asombrosa capacidad para generar espejismos.
Es curioso cómo somos capaces de recrear por completo todo un mundo repleto de detalles, basado en ilusiones ópticas que alcanzan una solidez palpable, real, asombrosa.
- Yo no solo creo, quiero creer. Y claro, pasa lo que pasa. Me enfrento de pronto a un último escalón en lo más alto de una vertiginosa y, de repente, inestable escalera.
- Querías un poco más. Te lo he dado. ¿Qué quieres ahora? - Le soltó a bocajarro.
.
.
.
Caída libre
.
.
.
- Sé dónde estoy, lo he sabido siempre pero aun así... No sé qué es peor: la certeza que te abofetea la cara en el momento en que afrontas que no puedes seguir subiendo; la fragilidad de la estructura que te ha permitido ascender hasta ese delirante punto; la irremediable, asfixiante y larga caída; o el obvio y definitivo golpe final.
Tampoco sé si el cuerpo humano químicamente puede permitirse tanto desgaste energético. Seguro que no. De ahí que ese doloroso despertar se vuelva catarsis purificadora y renovadora. En pie y en el camino de nuevo.
En fin... Me conformo con saber que, como dijo Stendhal, "con las pasiones uno no se aburre jamás; sin ellas, se idiotiza".
Sigo pensando que el amor no entiende de cartillas de racionamiento -concluyó-. Y sí, quiero tanto que no quiero nada que no quieran darme.
Sigo pensando que el amor no entiende de cartillas de racionamiento -concluyó-. Y sí, quiero tanto que no quiero nada que no quieran darme.
miércoles, 6 de marzo de 2013
Hable con ella - Benigno y las mujeres
Uno de los mejores diálogos de la película "Hable con ella". Universo Almodóvar.
Benigno y las mujeres:
Benigno: El cerebro de la mujer es un misterio. Y en este estado más... A las mujeres hay que tenerlas en cuenta, hablar con ellas, tener un detalle de vez en cuando, acariciarlas de pronto. Recordar que existen, que están vivas y que nos importan. Ésa es la única terapia. Se lo digo por experiencia.
Marco: ¿Y qué experiencia tienes tú con las mujeres? (...) Benigno, ¿qué experiencia tienes tú con las mujeres?
Benigno: ¿Qué?
Marco: Que qué experiencia tienes tú con las mujeres.
Benigno: Yo, toda. He vivido veinte años día y noche con una y llevo cuatro años con ésta.
SUPONGO QUE NO ESTAMOS TAN LOCAS;)
Alberto Iglesias - «El amante menguante» de la BSO de "Hable con ella"
Banda sonora de "El amante menguante". Una curiosa, muda, monocroma y delirante historia dentro de otra historia, protagonizada por una difícil y apasionada pareja a la que da vida Paz Vega y Fele Martínez.
Universo Almodóvar;)
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